El escritor (The ghost writer), de Roman Polanski

Cuando un director consagrado como Polanski recibe por su último trabajo un premio como el Oso de Plata en el Festival de Berlín, una se queda con la duda de si en cierto modo no se trata más de un reconocimiento general a su carrera que por la propia película agraciadacon el galardón. En este caso parece justificado, porque la sensación que queda tras ver El escritor es la de un trabajo de factura técnica intachable, sólido en cuanto a guión e interpretaciones y que continua estando a la altura de lo esperado dada su trayectoria cinematográfica. El contenido es de gran actualidad y el paralelismo entre el ex-premier británico Tony Blair, inconfundible. En realidad esta similitud no se la debemos a Polanski sino a Robert Harris, coguionista de la película y autor del libro en la que está basada. Harris fue corresponsal y amigo personal de Blair hasta la intervención activa del Reino Unido en la guerra de Irak, momento en el que Harrris manifiesta su profundo desacuerdo con la política británica y su trabajo se ve apartado de los círculos de poder, teniendo como resultado, entre otros, escribir el libro fruto de cuya adaptación se elabora el guión de la película.

El tema de la conspiración política no es nuevo en el cine, sin embargo a Polanski parece venirle como anillo al dedo, pues se adapta perfectamente a su perfil artístico y logra ganarse a la audiencia con su particular hechizo. Queda demostrada, una vez más, el sentido de la densidad dramática que capacita al cineasta y, sobre todo, la madurez plasmada aquí en la unidad perfecta entre estética y expresión que sabe manejar de modo asombroso a lo largo de la película. Actores de primera clase hacen el resto: Ewan McGregor apunta una extraña mezcla entre humor y  ternura interpretando a un joven escritor que, a modo de aprendiz de brujo, hace de negro para escribir las memorias de un estadista sin patria confinado en algún lugar de los Estados Unidos; un personaje a medio camino entre el Harrison Ford de “Único Testigo” (la escena en la que se mira en el espejo y se dice a si mismo “no es una buena idea”) y el propio Polanski de El quimérico inquilino, invadido por una mezcla de miedo y sus propias obsesiones y contradicciones. Y Pierce Brosman dando  vida a Adam Lang, ex-primer ministro de algún país aliado retirado a Martha´s Vineyard (aquí le ubica el libro), encarnación pura del político vaquero machista en uno de sus mejores papeles, o  Olivia Williams (An Education), la mujer calculadora que mueve los hilos desde la retaguardia y quien, a modo de verdadera Lady Machbeth, es en realidad la que durante años ha tomado las principales decisiones en la sombra, acompañados  de Kim Cattrall, Timothy Hutton, y un excelente Tom Wilkinson en un papel secundario como  antiguo profesor agente de la CIA muy bien resuelto.

El estilo narrativo es un homenaje los clásicos de suspense de Hitchcock, pero siempre con el sello de autoría de quien es ya otro clásico, Roman Polanski. Seguimos al protagonista, el escritor que acepta el empleo como negro para reescribir las memorias de Lang en un mundo que le es distante y desconocido y en le que todos los elementos juegan aparentemente una lógica perfecta. A medida que nos involucramos en la historia la situación adquiere tintes de paranoia. El viaje le lleva a una isla de la costa este de los Estados Unidos donde se encuentra el primer ministro en el exilio. El fantasma del anterior escritor que realizaba el mismo trabajo, muerto en extrañas circunstancias, le perseguirá en su andadura americana, dejando cierta estela de aquel inquilino muerto que perseguía al propio Polanski en El quimérico inquilino. La naturalidad con la que se desarrolla, la elegancia en los giros dramáticos y las atmosferas creadas por Polanski (el clima lluvioso, fio, gris, amenazante…) denotan la madurez y meticulosidad narrativa que el director alcanza en estos momentos. No necesita de giros forzados ni manipulaciones del espectador para lograr esa capacidad de sorpresa y eficacia con la que se desarrolla la historia. Y también podemos observar, como en buena parte de su filmografía, el propio microcosmos del autor al que se suman numerosos detalles de medio siglo de tendencias cinematográficas. Conociendo su actual situación personal, no resulta difícil establecer la conexión entre el escritor, secuestrado en la playa de Martha’s Vineyard, en pleno invierno y  perseguido por el fantasma de su predecesor y la eventualidad que ha rodeado el rodaje de la película, en circunstancias especialmente difíciles, completada desde su casa en  Gstaad, Suiza, donde permanece en arresto domiciliario desde noviembre. El humor y la fina ironía, marca y sello de la casa Polanski, es el otro ingrediente que recorre muchas secuencias del film, visible a la hora de retratar el desasosiego del extranjero y la ubicuidad del mal en los confines de la política. Uno de los mejores fuera de campo rodados en los últimos tiempos, apoyado por la fotografía de Pawel Edelman, pone el broche de oro a este thriller cargado de tensión sobre el poder y la corrupción, cuya conclusión podría ser que las carrereas políticas a menudo tienen bastante de tragedia.

Más sobre Roman Polanski

Anuncios

9 thoughts on “El escritor (The ghost writer), de Roman Polanski

  1. Me pareció una obra maestra del autor. ¿Canto del cisne? Ojalá, no, porque demuestra estar sobrado de facultades: un pulso narrativo magistral y una puesta en escena (esos ambientes) extraordinaria, marca de la casa, además de una dirección de actores que debe hacer sido excelente, dadas las actuaciones logradas.
    Por una película así, o a la gloria o al trullo, está claro.
    Saludos.

    Me gusta

  2. Estamos de acuerdo, Licantropunk. Pero acabo de leer que ya está pensando en su próxima película: Good of carnage (el dios de la carnicería). Otra adptación, esta vez de la autora Yasmina Reza.

    Saludos 😉

    Me gusta

  3. La película está bien pero no es para tanto. Se me hizo pesada desde la media parte y lo que cuenta se ha visto cien veces en el cine. Está bien acabada, pero nada más
    V´zsss

    Me gusta

  4. Película interesante, pero nada mas… Es de alabar el esmero que hay en la fotografía y en la factura visual de las escenografías. Pero si hubiese el mismo ahínco en el trabajo de la historia y de los personajes, estaríamos ante un film que dejaría huella.

    Esta película se olvida a los 20 minutos de haber salido de ella.

    Además, el guión tiene giros que nadie se cree (ya.. claro.. que con tanta trama asesina y peligrosa.. con tanto manuscrito salvaguardado como oro, y vigilado por el gobierno americano… dejamos salir al escritor para que duerma en un hotel a las primeras de cambio y tan a la ligera. )

    Lo mejor… la fotografía, el rodaje en la isla y las tomas de la casa.

    Lo peor… no deja poso alguno.

    Me gusta

  5. Veo que, aparte de las coincidencias en lo básico, tú has enlazado con “el quimérico inquilino”, en el que ves las trazas del auténtico Polanski autor y su estilo característico. Yo veía en “Frenético” una simple coincidencia argumental y de personaje con variantes. En cualquier caso, se nota que conoces mejor y admiras más que yo a Polanski. Tendré que hacer los deberes….

    Nos leemos!!!

    Me gusta

  6. Jorge, Chus (bienvenido) creo que la trascendencia o no de la película se verá con lo años. Tiene detalles geniales: el jardinero siempre barriendo las mismas hojas, la sirvienta con una mirada que incomoda… Sin querer comparar, pero la primera escena, cuando llega el barco en medio de la niebla: hace poco estrenó Scorsese Shuter Island en la que hay cierto paralelismo en la escena inicial. Solo que este último tiene que recurrir a la música a posteriori para crear tensión y el elemento narrativo se limita a contarnos de donde vienen los personajes. La llegada del barco en El escritor nos pone en situación inmediata, sin diálogo ni recursos añadidos que apoyen lo que trata de decir por si misma. Creo que el tiempo será quien la ponga en su sitio, pero las diferencias son evidentes.

    Sesión, gracias, la veré cuando salga en DVD otra vez. Tiene detalles de otras de su filmografía también.

    Saludos a todos y gracias por vuestros comentarios 😉

    Me gusta

  7. Estoy de acuerdo en todo. Polanski le saca mucho jugo al guión –pobre, según mi entender– y la puesta en escena es magnífica. Pero, aún y así, y a las grandes interprepaticiones, la película no acaba de enganchar. Me pareció un tanto ‘lejana’. Me apunto ‘Soul Kitchen’. Este director me encanta. ‘Al otro lado’ y, especialmente, ‘Contra la pared’ no pueden dejarte indiferente. Un saludo y hasta pronto.

    Me gusta

  8. Todavía no la he visto, pero casualmente en estos últimos días estuve revisando algunas de las películas más paradigmáticas de Polanski, y mi admiración por él crece más y más. “Oliver Twist” me había dejado un tanto indiferente, así que -y más aún leyendo tu comentario- mis expectativas son altas con “El escritor”. Veremos, veremos. Pero es cierto,a las películas, en última instancia, sólo las juzga el tiempo.

    Me gusta

Aquí puedes dejar tus comentarios y aportaciones... Siempre serán bienvenidos nuevos puntos de vista.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s