¡Indignaos! (Stéphane Hessel)

Stéphane Hessel es el autor de este breve e interesante libro que nos invita a reflexionar y actuar contra la dictadura de los mercados. A sus 93 años tiene en su haber la experiencia de la Resistencia a la invasión nazi en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, de haber colaborado en la redacción de la Declaración de Derechos Humanos o de ocupar desde 1977 un asiento en Naciones Unidas como embajador de Francia. Cuando un superviviente militante de esta catadura llama a la insurrección pacífica, a desperezarse y rebelarse, hay que escucharlo porque sabe de qué habla. “Indignaos“, dice, “hoy se trata de no sucumbir bajo el huracán destructor del consumismo voraz y la distracción mediática mientras nos aplican recortes a nuestros derechos“.

Se atreven a decirnos que el Estado ya no puede garantizar los costes de estas medidas ciudadanas. Pero ¿cómo puede ser que hoy no haya suficiente dinero para mantener y prologar las conquistas de la sociedad del bienestar cuando la producción y la riqueza han aumentado considerablemente desde que Europa salió de una guerra que la dejaba en ruinas? El poder del dinero nunca ha sido tan grande, insolente, egoísta con todos, desde sus propios siervos hasta las más altas esferas del Estado. Los bancos, privatizados, se preocupan en primer lugar de sus dividendos y de los altísimos sueldos de sus dirigentes, pero no del interés general. Nunca había sido tan importante la distancia entre los más pobres y los más ricos, ni tan alentada la competitividad y la carrera por el dinero

Indignaos! es el grito de Hessel dirigido a los jóvenes. De la indignación, afirma, nace la voluntad de compromiso con la historia. De ella nació la resistencia al nazismo y todas las conquistas sociales que, desde el punto de inflexión del 11-S, vienen marcando el camino inverso a una velocidad alarmante. Cuidado, nos dice, “hemos luchado por conseguir lo que tenéis, y lo hicimos con menos medios que ahora, desde una Europa totalmente destruida por la guerra. Ahora os toca a vosotros defenderlo, mantenerlo y mejorarlo; no permitáis que os lo arrebaten. Luchad por mantener los logros democráticos, los valores éticos, de justicia y libertad que poco a poco se materializaban desde la dolorosa guerra. Para distinguir entre opinión pública y opinión mediática, para no sucumbir al engaño propagandístico

Cinco euros y poco más de treinta páginas. Un alegato contra la indiferencia, contra el atropello a los derechos colectivos conquistados que hoy están seriamente amenazados. Nada nuevo que no se sepa, por otra parte, pero motiva que venga a decirlo un señor que ya ha cumplido su papel para con la sociedad y para con la vida, porque algo no debe andar demasiado bien cuando este llamamiento contra la indiferencia colectiva no se hace desde cualquiera de nuestros pretendidos representantes, signos y colores al margen.

Es posible que en el mundo actual, como bien dice, sea bastante más complicado que antaño identificar a los responsables físicos del retroceso, por lo que el conformismo se halla generalizado. Mientras tanto, lo que está en juego es la libertad y los valores principales de la humanidad. “Las razones para indignarse pueden parecer hoy menos nítidas o el mundo demasiado complejo, pero sigue ahí, en la dictadura de los mercados, en el trato a los inmigrantes, a las minorías étnicas. Buscad y encontraréis, coged el relevo, indignaos, la peor actitud es la indiferencia. De lo contrario, perdéis uno de los componentes esenciales que forman al hombre: la facultad de indignación y el compromiso que le sigue”. Pues a ver si prende de una vez por todas la mecha.

Anuncios

25 thoughts on “¡Indignaos! (Stéphane Hessel)

  1. El otro día vi un estudio acerca de motivaciones juveniles y proyectos de futuro. Pocos jóvenes a algo que verdaderamente nos llene y no tenemos sentido de la rebeldía, o al menos de la rebeldía social y en pos de la una vida común mejor (Porque rebelde por uno mismo si los somos para que no nos toquen las narices).

    Este libro no creo que nos afecte en nada.

    Saludos.

    Me gusta

  2. De entrada te digo que José Luis Sampedro,el prolegista del libro del que nos hablas,es para mí un ejemplo desde hace años, un octogenario con más rebeldía y más conciencia social que muchos/as veinteañeros/as.
    Estamos dormidos,narcotizados por el consumismo,distraídos por los programas del corazón,creyendo que aquí todo está conseguido,haciendo oídos sordos a las convocatorias de huelgas y manifestaciones.Ni todo está logrado,ni los recursos son ilimitados ni las políticas sociales saldrán a flote si nos mantenemos pasivos o indiferentes.
    saludos!

    Me gusta

  3. Algo, muy somero, había leído aceca de este opúsculo, compa Babel, pero no tenía referencia muy exacta acerca de él (ahora, gracias a tu reseña, ando bastante más orientado…). Un alegato en toda regla, proveniente de alguien que, por obvios motivos de edad, ya está de vuelta de todo, y que está revestido de toda la autoridad moral de la que carecen nuestros actuales dirigentes políticos europeos (aunque, también es cierto, y no cabe olvidarlo, tampoco tiene que asumir la responsabilidad que recae sobre los hombros de estos, y, por otro lado, no cabe esperar que su actitud se vea condicionada por las ambiciones personales que, en cambio, sí que condicionan la de esos políticos: humanos, al fin y a la postre…). En todo caso, digno de que se le preste plena atención, y, sobre todo, que, dentro de lo que cada uno pueda, quiera y le quepa, nos apliquemos el cuento y empecemos a obrar en consecuencia. Parece que en algunos países árabes nos están dando unas fantásticas clases prácticas al respecto…

    Un fuerte abrazo, gracias por la referencia y buen fin de semana.

    Me gusta

  4. Pues conocí este manifiesto hace unos días gracias al programa de radio 3, Carne cruda y me llamó poderosísimamente la atención, debido a mi subersiva tendencia hacia ciertos aspectos de la sociedad.
    Cierto es que es algo sabido por la gran mayoría de nosotros, pero no deja de ser curioso que sea un anciano el que tenga que despertar a la juventud. Bueno, si lo pensamos bien, chocante y curioso no, porque su experiencia hace que vea las cosas como son, como ya las ha visto y no como nuestra confundida e inexperta mente nos hace creer que son.
    ¿Se ha editado ya?, porque si es así, este mismo fin de semana me hago con una copia.
    Parece que en algunas zonas del contienente africano, algunos jóvenes han comenzado a indignarse y a levantar su voz contra los totalitarismos y las injusticias, mientras los países “desarrollados” miran con incredulidad lo que allí sucede. Ojalá haya más voces que se alzen y se nieguen a ser calladas.
    Un saludo y feliz día

    Me gusta

  5. Cristià, evidentemente un libro no hará cambiar el rumbo de los acontecimientos, pero puede dar que pensar y motivar a más de uno. Eso se espera, claro. Mucha suerte con tu novela y gracias por el comentario.

    Troyana, compartimos esa admiración por Sampedro, una de las mentes más preclaras de nuestro país no solo en el terreno de la economía, que es lo suyo, sino general. Motivo por el que compré el libro, porque del autor no tenía más referencia sobre su obra que el haber arrasado en ventas con este folleto en Francia.

    Manuel, es una publicación dirigida a gente joven, con el objetivo de despertar conciencias. Ojalá sirviera para aportar algo de rebeldía a las nuevas generaciones, porque sino lo tendrán bastante más difícil que nosotros en el futuro para salir adelante. Tendencia opuesta a lo que sería natural. A mi me preocupa, mucho.

    Crowley, está en librerías desde el jueves, yo creo que te gustará, ya nos vamos conociendo, je, je. Subversivo, sí, hasta cierto punto. Es anterior a todo esto que sucede ahora en el munco árabe, y su alternativa es algo así como oponer resistencia pasiva y pacífica, nada que ver por tanto. Eso sí, despierta la indiferencia en esta especie de siesta colectiva en la que está sumergida nuestra sociedad. Por algo se empieza…

    Wood, saludos 😉

    Me gusta

  6. Más motivos para la indignación: en Francia cuesta 3e, n España 5 cuando el poder adquisitivo de los franceses es bastante mayor!!!
    Bessossssssss!!!!

    Me gusta

  7. El peor pecado es la indiferencia, sí. Indignaos, aunque sea en el bar, ese sitio donde proclamamos con ardorf nuestra valentía y nuestro sentimiento revolucionario (se nos pasa al día siguiente, con la resaca), o aunque sea pegándole voces a la televisión o al aparato de radio (una de mis aficiones favoritas).
    Pasar a la acción, eso ya son palabras mayores: revolucionarios de salón, para eso hemos quedado.
    Saludos.

    Me gusta

  8. Comparto tu opinión que esto no afecte en nada a los jovenes,incluso en adultos o ancianos.Son cosas comunes que nos pasa a tod@s,
    Yo hasta hace unos meses,pensaba muy distinto,mi padre sigue pensando distinto a lo que yo pensaba antes y a lo que pienso ahora.
    Pero por mi parte ha cambiado todo,la Ley Sinde fué mi caso,estoy en el paro,tengo pendiente un juicio que me puede volver a meter en la calle y como te cuento la Ley Sinde supone para mi la guillotina casi definita,solo me puedo permitir internet,o sea,todo esto viene a que al recibir palos y palos,solo pensaba en mí,porque mi indignación estaba sin esperanza y sin amor al orgullo de irme de este mundo a la nueva manera que quiero.
    Estoy seguro que las personas llegaran un punto que algo las cambie,puede ser desde que un amigo tuyo o en tu entorno sea nuevo la consciencia de la nueva esperanza que existe,el mejor ejemplo es este hombre,leer este libro ha sido el empujon definitivo,encontrar personas politicas que se declaran apoliticas apoyando este movimiento porque asi su conciencia y su nueva conciencia asi lo creen y personas que como yo y tu tal vez y otras tantas,desilusionadas y apoliticas han decidido Indignarse,me encanta,me caen lagrimas a veces recordando a Sampedro y a Hessel,y a mí ¿porque no?,me voy de este mundo compañero tal vez mañana,me han dado y no paran,estoy estamos todos Indignados,apoyemonos con todo lo bueno que tenemos,con el corazón amoroso ya verás,esa luz.Yo soy obrero,pero como si lo que fuera,somos personas,eduquemonos que cuando te das cuenta que quieres ser lo que realmente quieres,más educado,más “noble”,te darás cuenta que no es nada facil,y al ver a otros mucho más asentados economicamente y que son tan irrespetuosos de lo que dicen,verás que hace mucha falta,no ser educado de cara a la galeria sino sentirlo….y yo porque te suelto este rollo que ni siquieras leeras…bueno..pues porque sí.Saludos desde un punto del planeta

    Me gusta

  9. Emilio, leo siempre todos los comentarios que se dejan en el blog. Aunque no sean de entradas de reciente publicación, como esta.
    Y agradezco que dejes tus impresiones, un saludo.

    Me gusta

  10. Raúl Ibáñez Martínez ya estaba indignado mucho antes de leer a Hessel.
    Ver: Y Raúl cogió la pancarta… Diario de Burgos digital.

    Me gusta

  11. ¡¡INDIGNAOS !!
    Indignémonos todos por ese escándalo, esa horgía despiadada y depravada de avaricia, que practica la banca, de forma caínica, en connivencia con el gobierrno, llamada Normativa Hipotecaria que ha dejado, en los últimos cinco años, a más de un millón de familias en la calle, sin vivienda y atados de por vida a una deuda que no prescribe, desposeídos del bien que la originó.
    Indignémonos todos con aquellos que nos convidaron al banquete y ahora nos lo hacen pagar.
    Indignémonos todos con aquellos que nos abocaron a estirar mas el brazo que la manga.
    Indignémonos todos con aquellos que nos imponen la cláusula suelo con suelo del cuatro (4%) y techo del veinte (20%).
    Indignémos todos que motivos no nos faltan.

    Me gusta

  12. ¡¡INDIGNAOS!!
    Los señores del puro, justifican las depresiones económicas mediante su ejército mercenario de economistas que intoxican a la opinión pública con teorías contrarias al sentido común y a otras de profesionales independientes. El mal es la banca.
    Gasto público in-crescendo, tropecientas administraciones de dudosa eficacia, duplicidad de funciones, duplicidad de costes.
    Políticos que votan en contra de la congelación de sus sueldos, dietas…que no renuncian a viajar en clase preferente ¡ que estilazo!
    Prebendas, malversaciones, cohechos, amiguismos… moneda de cambio entre los políticos, sean del partido que sean.
    Cinco millones de parados, “ los que realizan cursos formativos no son contabilizados, están trabajando para el país ”
    La flexibilización del mercado laboral, tributo del gobierno a los del puro para seguir en el machito, se demuestra ineficaz, aumenta mes a mes el número de desempleados. La ministra de economía contradice al presidente del gobierno, el horizonte de crecimiento económico, de creación de empleo, no parece estar a la vuelta de la esquina.
    Se pretende el abaratamiento de costes laborales, dicho de otra manera, el retirar del mercado con indemnizaciones mínimas, a los profesionales con experiencia y sueldos comparativamente altos y sustituirlos por profesionales jóvenes peor pagados.
    Salarios congelados para los trabajadores en activo y pérdida de derechos conseguidos con sudor y lágrimas en el último siglo.
    Funcionarios, cautivos de las administraciones, ven como, de forma extracontractual, sus salarios son reducidos, por real decreto, una media del cinco por ciento. ¿ Quedará dinero para pagarles el año que viene?.
    Jubilaciones a los sesenta y siete (67) años, ¡que paradoja!, cuando el acceso al mercado laboral resulta difícil, por no decir imposible, a partir de los cuarenta y cinco (45) años.
    Recorte sustancial de las pensiones al aumentar los periodos de cotización. Los de carrera laboral corta deberán de contratar urgentemente un plan de pensiones privado, el gobierno no les devolverá el dinero aportado en sus cotizaciones porque no llegan al tope marcado.
    Sistema de pensiones de jubilación en equilibrio inestable, con pensiones congeladas, cada vez somos más y menos los cotizantes que permiten su sostenibilidad, consecuencia directa de la destrucción de empleo.
    Empleo juvenil escaso, inestable y mal pagado. Juventud con un futuro incierto abocado a la emigración.
    Escalada de precios en productos de primera necesidad, luz, carburantes, alimentación…
    Indígnense, ó ¿quieren más?.

    Me gusta

  13. ¡¡ INDIGNAOS !!
    El hombe ha perdido el VERBO, el de la fé – ” y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” – y el lingüístico.
    Maestros de la indignación en ambientes tabernarios – ya no huelen a tabaco sino a humanidad – el español de a pié sufre con resignación ¿cristiana ? todo lo que le echen.
    Recogidos, contenidos, modulados, prudentes… lo aguantan todo en otros ambientes. ! No hay mal que cien años dure¡, piensan. Ni cristiano que lo soporte, añado.
    Ahora o nunca. ” Dentro de cien años todos calvos.

    Me gusta

  14. Ciertamente, la caracteristica de esta era es la codicia y la corrupcion, el poder politico es en realidad el poder economico que lo maneja todo, los trabajadores, en EEUU no tienen ni vacaciones y sus ingresos son ingresos de supervivencia, para mejorar tienen que trabajar diez a doce horas diarias, privarse de los sabados y domingos, mientras los margenes de dividendos de los ricos se hacen mas grandes, sus beneficios tributarios son mayores y los trabajadores tienen que trabajar hasta ancianos para obtener una pension ridicula, quieren privatizar hasta el agua para que los poderosos manejen todo. Eso cambiara si todos tomamos conciencia de ello.

    Me gusta

  15. Abogo por la creación de un movimiento INDIGNACIÓN que reúna a aquellas personas que se consideren como “monederos con patas “, y que comience a presionar desde distintos ámbitos a los que tanto nos presionan. Se admiten sugerencias

    Me gusta

  16. No hay nada que agradecer, faltaría más, puedes tomar prestado lo que quieras, citando la referencia de los textos, claro está.
    La verdad, me parece muy grande lo que está sucediendo, todo este movimiento de indignación, que ya tocaba plantar un poco de cara a tanta desfachatez, pero no puedo dejar de preguntarme hacia dónde camina todo esto. Espero que el asunto no quede en nada, que al menos sirva para que de ahora en adelante cuando el gobierno de turno eche mano del decretazo para que paguen el pato los de siempre, se lo piensen dos veces porque sepan que la gente no se va a quedar en su casa. Porque si al menos no sirve para eso, seguramente en un futuro próximo la desmovilización y el desencanto pueda ser mayor. Claro, algunos ya tenemos una edad y alguna que otra experiencia amarga. En fin, esperemos que algunas cosas no se repitan.

    Saludos y ánimo 😉

    Me gusta

  17. vivo en méxico. acabamos de pasar por una experiencia indignante y denigrante para los ciudadanos en éste pais: las elecciones presidenciales de hace apenas 4 dias: Compra masiva de votos por parte del partido PRI -bien conocido aquí y en el exterior por su tradicional y obsesiva corrupción-, con la complacencia además del partido en el poder. PAN, situado en la extrema derecha ideológica; ahora también fuertemente dedicado a la corrupción , ya institucionalizada en los últimos 12 años. Desafortunadamente, la información que viaja al exterior, no da cuenta de la gran cantidad de fraudes cometidos durante el proceso electoral y han “llovido” las felicitaciones de los gobiernos extranjeros para el nuevo presidente -que aquí practicamente nadie acepta. lástima !!!…en la era de la información, la desinformación es la regla!.
    un saludo. de un indignado mexicano.

    Me gusta

Aquí puedes dejar tus comentarios y aportaciones... Siempre serán bienvenidos nuevos puntos de vista.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s