Stestí

Co-producida por la República Checa y Alemania, Stestí (que significa “felicidad”) es la segunda película del director checo Bohdan Slama, toda una joven promesa del cine que ya acumulaba varios galardones internacionales de su anterior trabajo “The Wild Bees”. Este film, cuyo título en España es “Algo parecido a la felicidad”, fue la propuesta de su país a los premios Oscar de 2006 en la categoría de mejor película extranjera, y consiguió la Concha de Oro en el Ferstival de Cine de San Sebastian, y la Concha de Plata a la mejor actriz (Anna Geislerová).
Con guión del propio director, cuenta la historia de tres amigos que viven en un barrio sububial checo: Monika (Tatiana Vihelmova), Dasha (Anna Geislerová) y Tonik (Pavel Liska). Los tres han crecido en la misma ciudad y se conocen desde la infancia. Monika vive con la esperanza de que su novio, emigrado a Estados Unidos en busca de fortuna y éxito, le mande pronto un billete para reunirse con él. Tonik es un rebelde nato huido de un hogar conservador que vive con su excéntrica tía, con quien comparte la defensa de la granja que poseen, su medio de subsistencia y única pertenencia, aunque en lamentable estado, y que ahora se ve amenazada por la construcción de un complejo industrial. Dasha, mujer impredecible y frágil, tiene que hacerse cargo de sus dos hijos pequeños además de enfrentarse a su compleja situación personal, a la que se añade un amante casado que la engaña, hecho que la lleva por momentos de la desesperación a la agresividad como medio de escapar de la realidad.
Con persaonajes muy naturales y sin rodeos, Bohdan Slama dibuja esa vida que a nadie le gustaría vivir, pero que al mismo tiempo gran parte de la gente vive de uno u otro modo. Cada uno de los personajes anhela de alguna manera algo de lo que poseen los otros, aunque ninguno está dispuesto a admitirlo. Esto se traduce en una amistad compleja a la vez que apasionada. Con este panorama, podría deducirse que el título del metraje no es más que una ironía del autor; a ello le acompañaría, además, que el film tiene algo de drama social derivado de las condiciones de vida que muestra en todo momento. Sin embargo, en mi opinión, el director hace una propuesta positiva y honesta del tema que trata: ¿En qué consiste la felicidad? ¿Por qué anhelamos como mejor la forma de vida de otros y nos empeñamos algunas veces en compararla constantemente con la nuestra? ¿Por qué empezamos a valorar las cosas cuando ya no las tenemos?. Y es que muchas veces buscamos algo que no se puede encontrar, algo parecido a la felicidad que seguramente tenemos delante de las narices y nos pasa desapercibido, tanto que a menudo no nos valoramos bien ni a nosotros mismos ni a la propia vida. Una gran película; cine inteligente y serio que quizá requiera de un segundo visionado para no tacharla a priori de decadente, y que recomiendo encarecidamente…

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