French roast, de Fabrice O. Joubert

Hace tiempo que me apetecía comentar este corto, que seguramente muchos conoceréis, ya que fue uno de los candidatos finalista en la categoría de cortometraje de animación a los premios Oscar en la pasada edición. French Roast nos traslada a un típico café parisino en el que un estirado hombre de negocios descubre que ha perdido su cartera cuando se dirige a pagar la cuenta. Para ganar tiempo, mientras se le ocurre qué hacer, decide pedir otro café. A partir de aquí se suman a la acción diversos personajes y la situación comienza a parecerse a una comedia de enredos: un insistente y barbudo clochard entrando a pedir limosna, la encantadora monjita anciana aparentemente inocente, el inspecteur de la gendarmería o un garçon de siniestra estampa. El corto, de unos ocho minutos y sin diálogos, se desarrolla en un único escenario, en el que los personajes entran y salen a excepción del protagonista. Todas las situaciones están narradas de manera ocurrente, con una mezcla de hilaridad y simpatía a la que ayuda, sin duda, el acertado diseño de los personajes,  que añaden un plus de comicidad a una historia que en el fondo no es sino un drama reflexivo sobre la solidaridad y cómo las apariencias y don dinero mueven tantas veces la costumbre popular. Economía de medios, al tiempo de una cuidadísima y elegante animación, hacen de este cortometraje una delicia visual que conviene no perderse.

El título se refiere a una variedad de café tostado bastante habitual en esta zona de Francia. Dirigido por Fabrice O. Joubert,  supervisor de animación de “A monstre à Paris” y producido por Pumpkin Factory, los diseños son obra de Nicolas Marlet, uno de los diseñadores de personajes en “Kung Fu Panda“. French roast ya había acumulado una buena cantidad de premios por allá donde era presentado antes de ser finalista a los Oscar. A mí me cautivó desde que lo vi hace unos meses, tanto por la sencillez de contenido como por su esmerada presentación visual.  A ver qué os parece…

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