Ex Drummer

Políticamente incorrecta, transgresora, destructiva, esperpéntica, underground, ultraviolenta, bizarra, desagradable, gamberra, escatológica, enferma, morbosa… todo estos calificativos, y algunos más que me dejo en el teclado, los tendría bien merecidos Ex Drummer si me atreviese con el ejercicio de analizar una a una las escenas que va escupiendo la ópera prima del belga Koen Mortier durante los 100 minutos aproximados que dura el metraje, plagado de una carga de humor negro y mala leche para la que no encuentro parangón, ya que lo más similar a comparar (y nunca en su argumento) serían cintas como “El club del suicidio” de Tomoki Hasegawa, “Pink Flamingo” de John Waters o “Visitor Q” de Takashi Mike, pero todas ellas tienen un sentido distinto al pretendido por este novel director (al menos yo lo entiendo así), que elabora una violentísima tragicomedia a partir de la historia de un afamado escritor que no sabe nada de música, pero ávido de obterner material “in situ” para su nuevo libro, y también de salir del aburrimiento en el que está inmersa su vida cotidiana, se involucra en el desesperante rol de una banda de punk-rock integrada por tres minusválidos que son auténticos deshechos sociales, como si los hubiesen sacado directamente de los infiernos del subsuelo belga.

Koen (Norman Baert), cantante del grupo, añade a sus pintas de skin head la particularidad de que vive literalmente “cabeza abajo” y de ser un peligroso violador compulsivo. Jan (Gunter Lamoot) toca el bajo; instrumento un tanto extraño para un hombre que posee un sólo brazo… el otro lo perdió tras una complicada experiencia onanista. El tercer miembro es Iván (Sam Louwyck), guitarrista de la banda, sordo total, que tiene una mujer drogadicta y una hija pequeña a la que ninguno de los dos cuida. Pero falta un batería, cuya única condición es que sea también dicapacitado. Oferta que va a venirle al pelo a Dries, nuestro liberal escritor (economía más que aceptable, estilo de vida minimalista aderezado con cocaína, menage a trois, peluquería, gimnasio y mierdas similares), cuya “discapacidad” consiste en no saber qué son unas baquetas; aunque resulte ser lo de menos, porque qué discapacidad puede ser más grave para un batería que no tener ni idea de música?… Después de algúna que otra divagación y cálculo acerca de que una celebridad intelectual es justo lo que necesitan, los tres aceptan pulpo como animal de compañía y Dries logra integrarse en la banda.

Si bien los componentes del trío protagonista son a cual más repulsivo, auténticos símbolos de la disminución de la civilización occidental, y muestran de forma más que convincente cómo los diversos mecanismos del sistema social contemporáneo pueden conducir a comportamientos realmente inhumanos, nuestro escritor y protagonista del film resultará ser el peor de todos, un esperpento carente de fantasía e inspiración que, cual vampiro, subsiste chupando de las experiencias de los demás; un personaje nacido para hacer el mal, un manipulador sin escrúpulos que se convertirá dentro del grupo en dios y diablo al tiempo, que manejará a unos y otros hasta conseguir provocar una auténtica carnicería entre ellos, sabiendo salir bien parado e impoluto de las situacioes que maquiavelicamente va provocando. Respecto a este personaje, Mortier asegura haberse inspirado en Georges Bush para su diseño, y en una entrevista llega a afirmar: “Se puede pensar que hay muchas diferencias entre uno y otro, pero si te fijas bien, ambos tienen unos cuantos muertos a sus espaldas y, sin embargo, eso no les impide sonreir o salir tranquilos de sus casas a pasear al perro”.

La película no es plato para cualquier estómago. El nihilismo que la recorre hace de éste su virtud y a la vez su propio defecto. La atormentada atmósfera que destila logra que el discurso se mueva en peligrósos límites, no censurando la sociedad autodestructiva, enferma y amoral que retrata, en la que el personaje que sale mejor parado es el que no pertenece al submundo marginal, que al tiempo es el más inmoral de todos y, casualmente, el más normal sociológicamente comparado.
No es una mala película. Reconozco, dos semanas después de haberla visto y cuando ya se me han pasado sus efectos, que a mí llegó a gustarme (llamadme lo que querais, pero así es). Será desagradable y grotesca, pero la recorre un negrísimo sentido del humor. Es como ver un cómic gore, plagado de escenas desapacibles, caricaturescas y exageradas, insultando al mundo y a su ética en casi todos sus frentes-fotogramas de modo tan excesivo que acabas riéndote de una violación, un asesinato o una paranoia desquiciada. Y entonces te sientes miserable y culpabable por esa carcajada y apagas el DVD. Lo que sucede es que al final del film, cuando ya has visto tantas escenas de este tipo, no le concedes importancia alguna… hasta que pasa un rato y caes en la cuenta de que Mortier ha jugado demasiado contigo, con tu sentido de la lógica y de lo correcto, y lo que es peor, con tu sentido de lo ético… o no, o quizá sucede que tu acojone te ha hecho perderte un final realmente redondo?

Pues valga como premisa, por si teneis oportunidad de verla… Personalmente, después de casi dos horas acostumbrando la vista a la basura de semejantes personajes, y el oido al insulto constante de su obsceno lenguaje, me pone de muy mala leche sospechar que en el fondo algunos de esos tipos no son tan raros o diferentes al vecino; o a lo peor, a alguna parte de mí misma… Lo que sí es seguro es que a Koen Mortier, por si acaso, le seguiré la pista. Y que, aunque álguien me cuente como acaba, volveré a encender el DVD para ver el final de Ex Drummer… pero no por ahora, de momento. Prefiero, más adelante, regresar sobre él por el puro placer de mi macabro recreo.

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10 thoughts on “Ex Drummer

  1. Tuve el placer de degustar esta delicatessen en el pasado Festival de Cien de Gijón. Mientras la mayoría del hipócrita público salía diciento lo desagradable, gratuíta y soez que era la propuesta, yo lucía una sonrisa de oreja a oreja, pues me lo había pasado pipa disfrutando de una estupenda comedia negra sin concesiones.

    Se ve que ellos prefieren esas “profundas películas” en las que un niño (normalmente iraní) se pasa caminando dos horas por la pantalla, (preferiblemente en plano fijo y sin articular palabra) sin llegar a ningún lado.

    Buen artículo!

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  2. La verdad es que es una película surrealista, muy bestia y una de las más raras que he visto, pero todo dentro de un argumento con sentido, no sin pies ni cabeza como se hacen tantas bizarradas o lindezas de este estilo. Pero lo que dice hay que tomárselo con sentido del humor (negro, eso sí, je je), porque si la ves como algo serio no duras los primeros cinco minutos.
    Las “películas profundas” a las que te refieres… pues en mi opinión todo tiene su momento, una cosa no quita otra. A mí algunas veces me apetecen, como otras me apetece ver algo como esta. Lo que no me gusta como espectadora es que me tomen el pelo, pero de eso hay en casi todos los géneros…
    Saludos!

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  3. El entrecomillado lo pongo porque en realidad no tienen nada de profundas ni especiales, pero a la gente le gusta pensar que es “diferente” (vuelvo a las comillas) por verlas, cuando curiosamente todos acuden “uniformados” y en grupo a las salas.

    Evidentemente no me refiero a pelis de Kurosawa, Passolini, Fellini, Kusturika, Hartley o Godard (incluso Kim Ki-Duk tiene obras que al margen de su belleza estética tienen un mensaje) y si a un tipo de cine en el que parece que el nivel de aburrimiento es directamente proporcional a su calidad, como por ejemplo “The Hole” de Tsai Ming-Liang (perdí la cuenta de cuentas veces miré el reloj durante la proyección) , o “Cochochi” de Israel Cárdenas.

    No es sólo el tempo de la película, pues me gusta el cine de Kitano o Haneke, por ejemplo, que suelen sostener el mismo plano más de lo habitual en la cinematografía occidental. Se trata más bien de lo insustancial de la propuesta, vemos a personajes moviéndose por el plano que no hacen ni dicen nada interesante, mientras los relojes parecen pararse.

    Es una opinión muy personal, pero creeme, muchas personas la comparten, hablo de personas habituadas a ver mucho más cine del que ofrecen las salas comerciales.

    Enhorabuena por el blog! por cierto, yo también te he enlazado. ¡Saludos!

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  4. Hola Eduardo Daniel, pues coincidimos en eso. Gracias por tu comentario. La página que enlazas tiene algún error, porque es imposible llegar a ella…

    Saludos y bienvenido.

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  5. Anoche tuve la oportunidad de ver este experimento socio-moral llamado Exdrummer, soy músico y me muevo entre músicos, no estaba preparado para lo que iba a ver. Pensaba que con ese nombre no seria más k la triste y aburrida historia de un exbateria…..
    Nada mas lejos de la realidad, cruda, dura, por hay la calificaron de políticamente incorrecta(no creo que Koen Mortier pensara en hacer una película “políticamente incorrecta”) es asquerosa, las películas que me han dejado peor cuerpo tras verla, pero tras pasar una noche entre humo verde pensando en lo que acababa de ver y asimilando como simple ficción esa orgía de autodestrucción y total falta interés por la vida, me di cuenta que acababa de ver una pequeña genialidad, habla de la frustración humana, de la desesperanza, de como los personajes, auténticos freak marginados y furiosos, cuando se les da una oportunidad desarrollan un talento inaudito, es increíble cuando los ves tocar por primera y prácticamente única vez deep fish en el concurso, es realmente buena…. es como un destello de esperanza, por otra parte hace media película que deseas ver muertos a casi todos los personajes. Un destello eclipsado por un yonki emocional megalómano, cuyo rol social es el más “normal” y adaptado.
    En resumen una gran película, sorprendente y dura, hasta llegas a ser dolorosa.

    Por cierto nadie ha hablado de la impresionante banda sonora, de los mejores ejemplos de Noisecore y rockfusion k existen en Europa. Quien no tenga prejuicios musicales o simplemente escuche caña va a disfrutar como un enano.

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  6. Sin duda una de las películas mas curiosas que he visto. Recomendable si tienes un buen estomago. Los planos me han resultado muy cuiriosos (sobretodo en casa del vocalista) y el humor es de lo mas fino y negro, cuando de repente Big Dick le enseña la vagina de su “amiga” al baterista y le dice que eso lo ha hecho el con su miembro, que es su obra es la hostia. En lo musical, para mi muy bien, aunque esto puede ser porque soy un exbatería de un grupo punk, pero aun así he de decir que se ven destellos de gran calidad. Me ha recordado un poco a Traispotting, pero con un humor y una critica bastante mas cuidados. Tardas un rato en digerirla, pero al final te das cuenta que es una joya de película.

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  7. Enferma,Caotica etc.. la excelente música y la fotografía para mi gusto fue lo mejor
    al igual y soprende, humor negro y caos y punk warro me dejo buen sabor de boca, ver algo que no está tan lejos de la realidad.

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